¿CÓMO VENDER MI DISEÑO?
A veces (TODO EL TIEMPO) cuando estamos empezando esta profesión nos enfrentamos a un monstruo enorme que es el no saber vender nuestro diseño, este monstruo crece mucho en situaciones o momentos como el que vivimos, donde cualquiera que maneje un software desea cumplir la función para la que muchos nos hemos educado e invertido no sólo dinero sino tiempo, sueños y ganas.
Vivimos en una lucha constante por vender nuestro trabajo, por generar ingresos y por supuesto también reconocimiento, pero muchas veces nos vemos superados por agentes externos que inciden en lo que tenemos trazado, golpeando crudamente el plan que en muchas ocasiones hemos establecido como ruta para conseguir los objetivos antes expuestos. El hecho de ser uno entre un millón de diseñadores no es fácil, la competencia cada vez es más grande y cruda cosa que no es mala porque nos hace crecer, nos lleva a retarnos siempre para mejorar; el problema es que muchos de ese millón no son verdadera competencia por saber vender su “talento” sino porque regalan su no-buen-trabajo. ¿Cómo sobresalir? Esa es la pregunta más sencilla y más común, lo complicado es hacer y construir la respuesta a dicha interrogante.
Sobresalir dentro del espacio donde nos desenvolvemos es una premisa para muchos de nosotros, es quizá un reconocimiento al empeño que ponemos a esto que hacemos, es una batalla continua por mejorar cada día, por aprender más cosas y compartir lo que ya sabemos. Les mentiría si dijese que mis ingresos son extremadamente altos y mis clientes pagan al día (En la Venezuela de hoy es casi imposible) pero no obstante de eso he aprendido que ver el diseño sólo como medio monetario no te conduce sino a un cansancio de eso que antes te provocaba emoción, de esa felicidad que te producía crear. Tienes que ver el diseño como una empresa sí, pero también como el medio de expresión que escogiste, como tu sala de juegos, imagina que cada nueva idea que persigues es una misión al estilo Indiana Jones; así creo, puedes obtener no sólo satisfacción monetaria sino sosiego a tu visión creativa y estética. La mejor forma de sobresalir es escoger buenos proyectos, ejerciendo con pasión, siendo tu mismo el mayor crítico de tu trabajo.
El reconocimiento dentro del mundo del diseño está ligado a varios factores, pero ninguno tan importante como saber conectar con las personas, no sólo con quienes son tus potenciales clientes sino con el medio creativo en general; eso no es más que networking que simplemente es ampliar tu canal de contactos y/o comunicaciones. Sobresales cuando las demás personas que hacen vida en tu medio valoran positivamente tu trabajo. En la actualidad hay muchos medios donde proyectar tu trabajo sin costos excesivos y con un quorum de personas amplísimo que no sólo agrupa al ecosistema creativo sino también otras ramas.
Las redes sociales se han convertido en la mano derecha de cualquier emprendedor sobre todo de los creativos, hacer buen uso de ellas es fundamental para lograr un acercamiento a nuestra audiencia la cual a su vez nos hace lugar para sobresalir, existen también plataformas de portafolios digitales como Behance y linkedin que son indispensables para ampliar el contacto con clientes que deseen contactarnos para trabajos y proyectos. Para concluir esto simplemente debemos entender que para vender nuestro diseño y hacerlo sobresalir debemos ser consecuentes con nuestra visión, permitiéndonos cometer errores y corrigiéndolos para mejorar, escogiendo proyectos que nos permitan desarrollar nuestras facultades en plenitud, debemos también establecer vínculos con nuestros seguidores y usuarios no sólo para vender nuestro diseño sino nuestra visión.
Top 5 Consejos Para Vender Nuestro Diseño
1.- Usa las redes sociales y plataformas de portafolios como herramienta, desarrolla en este medio un lenguaje gráfico coherente y que sea memorable debido a que la misión de éstas es proyectar claramente tu visión, el cómo quieres ser percibido para que así tus usuarios/seguidores entiendan y se identifiquen con tu historia, compartiendo así intereses y puntos de vista.
2.- Haz una selección concreta de los trabajos que quieres seguir realizando, de los proyectos en los que consideras que hay emoción al desarrollar y donde puedes explotar al máximo tu potencial creativo. Atiborrar las plataformas con todos los trabajos que has realizado no es una buena opción, puede acarrear aturdimiento a quienes visualizan tu portafolio.
3.- Usa los principios del personal branding, conviértete en una marca que brinde una imagen profesional eso amplía en demasía el concepto que tus potenciales clientes poseen de ti y obviamente de tu trabajo.
4.- Acude a eventos sobre diseño y emprendimiento, eso hace crecer nuestro canal de contactos y puede ayudarte a establecer relaciones con personas que te ayuden a mejorar.
5.- Se constante, infórmate de qué se está haciendo, cómo se hace y llévalo a tu terreno, adáptalo a lo que haces para hacerlo tuyo, con tu sello. La originalidad (aunque sea muy difícil ser original, no es imposible) es el mayor aditivo para conseguir clientes y sobre todo para vender lo que haces. Cásate con la calidad, que ese sea uno de tus sellos representativos.
A veces (TODO EL TIEMPO) cuando estamos empezando esta profesión nos enfrentamos a un monstruo enorme que es el no saber vender nuestro diseño, este monstruo crece mucho en situaciones o momentos como el que vivimos, donde cualquiera que maneje un software desea cumplir la función para la que muchos nos hemos educado e invertido no sólo dinero sino tiempo, sueños y ganas.
Vivimos en una lucha constante por vender nuestro trabajo, por generar ingresos y por supuesto también reconocimiento, pero muchas veces nos vemos superados por agentes externos que inciden en lo que tenemos trazado, golpeando crudamente el plan que en muchas ocasiones hemos establecido como ruta para conseguir los objetivos antes expuestos. El hecho de ser uno entre un millón de diseñadores no es fácil, la competencia cada vez es más grande y cruda cosa que no es mala porque nos hace crecer, nos lleva a retarnos siempre para mejorar; el problema es que muchos de ese millón no son verdadera competencia por saber vender su “talento” sino porque regalan su no-buen-trabajo. ¿Cómo sobresalir? Esa es la pregunta más sencilla y más común, lo complicado es hacer y construir la respuesta a dicha interrogante.
Sobresalir dentro del espacio donde nos desenvolvemos es una premisa para muchos de nosotros, es quizá un reconocimiento al empeño que ponemos a esto que hacemos, es una batalla continua por mejorar cada día, por aprender más cosas y compartir lo que ya sabemos. Les mentiría si dijese que mis ingresos son extremadamente altos y mis clientes pagan al día (En la Venezuela de hoy es casi imposible) pero no obstante de eso he aprendido que ver el diseño sólo como medio monetario no te conduce sino a un cansancio de eso que antes te provocaba emoción, de esa felicidad que te producía crear. Tienes que ver el diseño como una empresa sí, pero también como el medio de expresión que escogiste, como tu sala de juegos, imagina que cada nueva idea que persigues es una misión al estilo Indiana Jones; así creo, puedes obtener no sólo satisfacción monetaria sino sosiego a tu visión creativa y estética. La mejor forma de sobresalir es escoger buenos proyectos, ejerciendo con pasión, siendo tu mismo el mayor crítico de tu trabajo.
El reconocimiento dentro del mundo del diseño está ligado a varios factores, pero ninguno tan importante como saber conectar con las personas, no sólo con quienes son tus potenciales clientes sino con el medio creativo en general; eso no es más que networking que simplemente es ampliar tu canal de contactos y/o comunicaciones. Sobresales cuando las demás personas que hacen vida en tu medio valoran positivamente tu trabajo. En la actualidad hay muchos medios donde proyectar tu trabajo sin costos excesivos y con un quorum de personas amplísimo que no sólo agrupa al ecosistema creativo sino también otras ramas.
Las redes sociales se han convertido en la mano derecha de cualquier emprendedor sobre todo de los creativos, hacer buen uso de ellas es fundamental para lograr un acercamiento a nuestra audiencia la cual a su vez nos hace lugar para sobresalir, existen también plataformas de portafolios digitales como Behance y linkedin que son indispensables para ampliar el contacto con clientes que deseen contactarnos para trabajos y proyectos. Para concluir esto simplemente debemos entender que para vender nuestro diseño y hacerlo sobresalir debemos ser consecuentes con nuestra visión, permitiéndonos cometer errores y corrigiéndolos para mejorar, escogiendo proyectos que nos permitan desarrollar nuestras facultades en plenitud, debemos también establecer vínculos con nuestros seguidores y usuarios no sólo para vender nuestro diseño sino nuestra visión.
Top 5 Consejos Para Vender Nuestro Diseño
1.- Usa las redes sociales y plataformas de portafolios como herramienta, desarrolla en este medio un lenguaje gráfico coherente y que sea memorable debido a que la misión de éstas es proyectar claramente tu visión, el cómo quieres ser percibido para que así tus usuarios/seguidores entiendan y se identifiquen con tu historia, compartiendo así intereses y puntos de vista.
2.- Haz una selección concreta de los trabajos que quieres seguir realizando, de los proyectos en los que consideras que hay emoción al desarrollar y donde puedes explotar al máximo tu potencial creativo. Atiborrar las plataformas con todos los trabajos que has realizado no es una buena opción, puede acarrear aturdimiento a quienes visualizan tu portafolio.
3.- Usa los principios del personal branding, conviértete en una marca que brinde una imagen profesional eso amplía en demasía el concepto que tus potenciales clientes poseen de ti y obviamente de tu trabajo.
4.- Acude a eventos sobre diseño y emprendimiento, eso hace crecer nuestro canal de contactos y puede ayudarte a establecer relaciones con personas que te ayuden a mejorar.
5.- Se constante, infórmate de qué se está haciendo, cómo se hace y llévalo a tu terreno, adáptalo a lo que haces para hacerlo tuyo, con tu sello. La originalidad (aunque sea muy difícil ser original, no es imposible) es el mayor aditivo para conseguir clientes y sobre todo para vender lo que haces. Cásate con la calidad, que ese sea uno de tus sellos representativos.





