Aunque las fuentes tipográficas y los colores son a priori los
ingredientes con mayor peso en el universo del diseño de logotipos, lo
cierto es que las formas que estos adoptan son también importantísimas y
valen tantos o más quilates que los primeros.
Las formas de los
logos definen y refuerzan la percepción que tiene el consumidor de las
marcas y son, por lo tanto, más que una elección puramente estética.
En los logotipos las formas simétricas y geométricas, las que utilizan,
por ejemplo, Audi y BBC en sus emblemas, denotan organización y
estabilidad.
Los logos con formas abstractas como los de Apple y WWF se prestan, por otra parte, a interpretaciones más literales por parte del consumidor.
Las marcas que en sus logotipos se decantan por formas circulares (Target y Starbucks, por ejemplo) trasladan al consumidor determinados valores como la comunidad, la amistad, el amor, la perfección y la protección.
Un logo de forma curva (el de Coca-Cola, por ejemplo) lleva generalmente sobre los hombros valores como la feminidad, el movimiento, la felicidad, el ritmo y el placer, mientras que las espirales en los logotipos (el de Hilton, por ejemplo) dan cuenta de la creatividad, el crecimiento y la evolución de la marca que hay detrás.
Los logos de formas rectangulares como Microsoft y American Express despiertan en el consumidor valores como la familiaridad, la confianza, el orden, la paz y la uniformidad.
Cuando las formas triangulares se abren paso en los logotipos (en los de Chevron y Delta, por ejemplo), éstas manifiestan habitualmente poder, fuerza, energía y atributos masculinos.
También fuerza y masculinidad destilan los logos con líneas verticales como Cisco y Soundcloud.
Los logotipos que, como IBM y AT&T, utilizan como ingredientes las líneas horizontales evidencian sentido de la comunidad y tranquilidad por parte de las marcas que los portan.
En la prestigiosa lista Fortune 50, el 50% de los empresas son dueñas de logos rectangulares, el 22% apuesta por los formas cuadradas y el 20% por las formas circulares.
Los logos con formas abstractas como los de Apple y WWF se prestan, por otra parte, a interpretaciones más literales por parte del consumidor.
Las marcas que en sus logotipos se decantan por formas circulares (Target y Starbucks, por ejemplo) trasladan al consumidor determinados valores como la comunidad, la amistad, el amor, la perfección y la protección.
Un logo de forma curva (el de Coca-Cola, por ejemplo) lleva generalmente sobre los hombros valores como la feminidad, el movimiento, la felicidad, el ritmo y el placer, mientras que las espirales en los logotipos (el de Hilton, por ejemplo) dan cuenta de la creatividad, el crecimiento y la evolución de la marca que hay detrás.
Los logos de formas rectangulares como Microsoft y American Express despiertan en el consumidor valores como la familiaridad, la confianza, el orden, la paz y la uniformidad.
Cuando las formas triangulares se abren paso en los logotipos (en los de Chevron y Delta, por ejemplo), éstas manifiestan habitualmente poder, fuerza, energía y atributos masculinos.
También fuerza y masculinidad destilan los logos con líneas verticales como Cisco y Soundcloud.
Los logotipos que, como IBM y AT&T, utilizan como ingredientes las líneas horizontales evidencian sentido de la comunidad y tranquilidad por parte de las marcas que los portan.
En la prestigiosa lista Fortune 50, el 50% de los empresas son dueñas de logos rectangulares, el 22% apuesta por los formas cuadradas y el 20% por las formas circulares.
